Julia Vizcayno Orero, de la falla Rosario-Plaza Calabuig, y Beatriz Blanco Tamarit, de la falla Castellón-Segorbe, son desde ayer tarde las Falleras Mayores de Valencia 2027. Ambas serán proclamadas hoy, miércoles 14 de octubre, en un acto solemne en el Hemiciclo Municipal.
La jornada comenzó con el Pleno Extraordinario de la Junta Central Fallera, presidido por la alcaldesa de Valencia en el Salón de Cristal del Ayuntamiento. Después, María José Catalá, acompañada por el concejal de Fallas y presidente de la JCF, Santiago Ballester, se trasladó al Hemiciclo Municipal, donde, ante la asamblea extraordinaria de presidentes de falla, leyó el acta del jurado y comunicó por teléfono la decisión a las elegidas.
Como marca la tradición, la primera llamada fue para la Fallera Mayor Infantil. Julia Vizcayno Orero tiene 9 años y cursa 5º de Primaria en el Cambridge House British International School. Pertenece a la falla Rosario-Plaza Calabuig, del sector Canyamelar - Grau - Nazaret. Minutos después, la alcaldesa saludó y felicitó a la Fallera Mayor de Valencia. Beatriz Blanco Tamarit tiene 24 años y es graduada en Ingeniería de Organización Industrial por la Universitat Politècnica de Valencia. Trabaja como ingeniera en el departamento de mantenimiento de una empresa de servicios. Pertenece a la falla Castellón-Segorbe, del sector Ruzafa B.
Tienes la entrevista completa en el siguiente enlace: Así son Beatriz Blanco Tamarit y Julia Vizcayno Orero.

BEATRIZ BLANCO: «SIGO SIENDO LA MISMA DE AYER»
Tras la llamada de la alcaldesa, el casal de Castellón-Segorbe, la falla de Beatriz Blanco, se convirtió en un hervidero. Medios de comunicación, autoridades, familiares, falleros y amigos desbordaron el recinto y ocuparon toda la calle.
La nueva Fallera Mayor de Valencia resumía así la llamada: «Fueron momentos inimaginables, que te hacen perder la realidad». Fue una emoción compartida con su familia, que le ha inculcado el amor por la fiesta, «sobre todo mi madre y mi yaya». ¿Ha cambiado su forma de ver las cosas? «Todavía no me ha dado tiempo a nada. Sigo siendo la misma chica de ayer, que sigue amando esta fiesta, nuestras tradiciones y nuestra cultura». Los momentos que más espera de su reinado son la Crida en las Torres de Serranos y la subida de las escaleras del Ayuntamiento para ser proclamada.
Su madre, Isabel, nos decía: «La nuestra es una familia fallera cien por cien». Beatriz fue fallera mayor infantil de su comisión, pero no salió elegida en la Fonteta, «y ahora aquí está, en el peldaño más alto». Isabel la describe como responsable, templada, cariñosa y muy amante de las Fallas. La comisión está entusiasmada, ya que hacía 39 años que no tenía una componente en la Corte de Honor y 44 sin una Fallera Mayor de Valencia.
Su hermano Manuel la considera un referente: «Es simpática, inteligente, responsable, sobre todo muy responsable». Álvaro Martínez, el novio, nos contaba que llevan dos años de relación y que los proyectos que tienen se pueden posponer, porque esta es una experiencia única en la vida.
Estaba también en el casal Pepa Oliver, Fallera Mayor de Valencia 1990, que siempre la ha acompañado y cuidado desde muy pequeña. También fue su mantenedora en la presentación. Nos dijo: «Tiene una luz en la mirada que atrae».
No faltó la abuela, Manola, que con 87 años atendió a la prensa: «Beatriz es una niña muy inteligente, estudiosa, ha terminado la carrera muy bien, está trabajando y es puro cariño».

JULIA VIZCAYNO, UNA NIÑA QUE HACE EQUIPO
La alcaldesa María José Catalá pronunció «Julia Vizcayno Orero», la falla Rosario-Plaza de Calabuig estalló y, en pleno alboroto, sonó el teléfono de su madre. «Vamos, que no me lo creía», contaba la nueva Fallera Mayor Infantil de Valencia, que vivió posiblemente el momento de más nervios de su vida.
Su madre, Marta Orero, formó parte de la Corte de Honor de Noelia Soria en 2004, pero insiste en que nada se parece a vivirlo con una hija. Antes de cada prueba le daba el mismo consejo: «Julia, disfruta, lo primero es que disfrutes». Lo que más la enorgullece es su carácter. Julia, la pequeña de dos hermanos, juega al fútbol y «sabe que aquí o ganamos todos o perdemos todos». Desde que entró entre las trece en el Roig Arena, a la familia le siguen llegando mensajes de niñas que se quedaron por el camino. «Eso es lo que más nos ha llenado de orgullo, ver que nuestra hija realmente ha hecho piña con el grupo de las 73».
El jurado coincide. Mar Segovia, una de sus miembros, recuerda que destacó desde el primer momento: «Una niña cariñosa, que hace equipo, guapa… Lo tenía todo». Su padre, Nacho Vizcayno, ya era novio de Marta cuando ella fue Corte de Honor. Define a Julia como «una niña muy alegre» y «buena persona, que es lo más importante». Y da una sorpresa: en una zona tan granota, Julia es del Valencia, como su yayo y su hermano, y juega en el Marítimo.
Al casal llegaron la alcaldesa, los directivos de JCF, representantes políticos, el jurado y su Corte de Honor. También llegaron las que entregaban el relevo, la Fallera Mayor Infantil de Valencia 2026 y su Corte. Marta Mercader hablaba del doble sentimiento, tristeza y alegría, ante quien recoge el testigo.
En la Agrupación del Marítimo, la felicidad era máxima. Su presidente, Jorge Font, cuya hija fue fallera mayor infantil de su comisión el último ejercicio, compartió ese año muy de cerca con Julia y su familia. Para describirla le bastan dos palabras: «Increíble. Elegante». ¿Y para la agrupación? «Un orgullo».











