Carro vacío

AlejandroMuchas son las noticias que se generan en el mes de enero sobre nuestra fiesta, señal de que la actividad fallera calienta motores a falta de menos de 50 días de que la fiesta salga a la calle. Una de estas noticias, que para un servidor resulta de vital importancia, es la realización del Estudio de Impacto Económico de las Fallas. No es un tema nuevo, en muchas ocasiones hemos hablado del mismo y de la necesidad de la actualización del último realizado en el año 2008 por la Interagrupación de Fallas y la Cámara de Comercio.

El realizar el Estudio de Impacto Económico de las Fallas debe ser una realidad y ha de contar con la participación de los agentes falleros, conocedores de la fiesta y de las instituciones y organismos competentes para realizar un estudio real y creíble del impacto que tiene nuestra fiesta en las arcas municipales. Ha de ser un trabajo metódico que analice a la perfección y aborde todos los sectores económicos donde las Fallas tengan incidencia, para obtener datos reales que sirvan para conocer la realidad, para ser explicada a toda la ciudadanía.

Este informe ha de servir de mucho, tanto desde el punto de vista económico, como también social. En más de una ocasión han podido leer la necesidad que he manifestado sobre informar y promocionar la fiesta a los valencianos y valencianas que no son falleros o falleras, a esa parte de la sociedad que, en muchas ocasiones, por desconocimiento carga contra nuestra fiesta con estereotipos negativos y antiguos, poseyendo un gran desconocimiento de lo que las Fallas aportan a la ciudad de Valencia, ya sea en términos sociales, económicos y culturales. Para ello, las cosas se tienen que hacer bien y con conocimiento de causa, por lo que elaborar este informe, sin duda, va a suponer dotar de argumentos más que fiables a lo que ya sabemos, que nuestra fiesta genera riqueza y mucha a la ciudad. El colectivo fallero lo tiene claro, lo tenemos claro, pero es necesario realizar este tipo de informes para tener una base argumental de defensa ante los que atacan por atacar… que no son pocos.

Parece ser que el Ayuntamiento de Valencia, y las concejalías del ramo, es decir la de Desarrollo Económico y Cultura Festiva, han dado el primer paso. Esperemos no tener que esperar mucho al segundo y que se pongan las pilas, porque son ya muchos años, desde el 2008. Y como comprenderán, mucho ha llovido una década después.

Esperando estos pasos para saber cómo se va a trabajar en el mismo, llegamos al mes de febrero. Un mes donde tendremos los primeros ninots en la calle, en el Museo Príncipe Felipe, donde se seguirán desvelando secretos de lo que podremos ver plantado el próximo mes de marzo. En definitiva, quedarán días para que nuestra fiesta inunde las calles de nuestra ciudad y poblaciones. Por lo tanto, señoras y señores, falleros y falleras, prepárense y ténganlo todo dispuesto, pues cuando nos demos cuenta, estaremos hablando de las Fallas de 2021. Sean felices. Nos vemos por las calles de nuestra ciudad.

AVÍS AL LECTOR:

PunxesEl punyeter indomable està gris com l’oratge.

Igual estic equivocat, però ¿por qué parece, al menos a quien esto escribe, que no hay futuro en las fallas, que no se puede hacer nada, cambiar nada, mover nada y además no vale la pena ni intentarlo? Segurament ho estic, equivocat clar!

Amb tot el que va caure! Dicen que después de la tormenta viene la calma. Eso parece estar sucediendo en el inicio de esta legislatura. Después de una confrontación brutal de sectores ideológicos muy distantes, que tiraron en direcciones diametralmente opuestas en un pulso electoral, ha llegado ahora el letargo, el marasmo emocional, la parálisis. Tu a lo teu i jo a lo meu.

I nosaltres, què? Mientras, en el centro nos hemos quedado todos los demás. Sí, todos aquellos que siempre creímos que una tradición mal interpretada es una rémora y un salto al vacío es una invitación a no avanzar. Fa més qui vol, que qui pot.

Si no l’agafem, ens quedarem enrere!  El mundo, la sociedad, a nuestro alrededor sigue, cambia y se adapta a nuevos tiempos, formas, técnicas y exigencias. Mientras nosotros, los falleros, seguimos a la espera de ideas, iniciativas y propuestas que abran nuevas perspectivas, nuevos horizontes, nuevas inquietudes. Sólo honrosas excepciones, llegadas de quien, de verdad, lleva en la sangre esta fiesta, nos mantienen alerta, vigilantes y mínimamente ilusionados. Si no fora així… Au! Cacau! 

Qui té boca s’equivoca! Es tal la sensación de descontrol y desánimo entre los miembros de Junta Central Fallera que resulta cada vez más palpable y nunca deseable. Se asumen los ‘fracasos’ (hay quien los celebra y hay quien los obvia). Planea sobre todos ellos/as, un particular sentimiento de ‘desilusión’ y ‘desgana’ muy preocupante, sobre todo en el inicio de una legislatura. Malament anem.

Valencianes i valencians…! En pocos días volverán a las calles las fallas, ¡benditas fallas!, y todos olvidaremos por un tiempo el mal sabor de boca que nos deja el tránsito por un ejercicio sin fuste ni muste, sin cambios reales, sólo buenas intenciones iniciales abandonadas de inmediato ante la imposibilidad de dar un solo paso. Visquen les falles!   

De veritat que les Falles importen? No ho crec. Esta és una de les tantes mentides que se solen assumir pública i diàriament. Mare meua com estic!

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